(En las noches de tormenta)
Canciones Marinas
En las noches de tormenta,
cuando el mar ruge furioso,
y escúchase pavoroso
del trueno el horrible son,
desde el barco en que navego
pienso en ti, madre querida,
único amor de mi vida,
madre de mi corazon.
Pues sois las madres
las que sinceras,
siempre de veras,
sabéis amar;
vuestro cariño,
fiel y constante,
ni un solo instante
puede olvidar.
Por eso, yo, madre mía
que tu santo amor bendigo,
una y mil veces maldigo
del fiero y revuelto mar;
pues temo que el oleaje
me conduzca hasta la muerte
y al morir no pueda verte
ni tu santa faz, besar.
